14 July 2006

0.18

Ya no puedo escuchar ciertas canciones porque las imágenes me invaden. No puedo ver ciertas películas porque es como volver a verte sentada a mi lado, abrazada a mí. No puedo ir a ciertos sitios porque tu sombra corre tras la mía. Y no puedo recordarte porque no te pienso.

Y aunque no lo haga, aunque ya no seas más que un amor vivido las canciones parece que no quieren hacer que olvide, o que olvidemos, quién sabe, lo que tanto tiempo viví, vivimos.

Hace unos segundos veía un video en el que ha empezado a sonar la canción de uno de tus grupos favoritos. Y me he acordado de ti. He recordado la pasión que sentías en especial por esa canción, he recordado que la ponías como “banda sonora” de fondo mientras hacíamos el amor, mientras nos besábamos en el sofá, mientras me agarrabas de la mano y me decías que me querías.

De alguna manera o de otra sigues estando presente; aún sin pensarte, aún sin recordarte, aún sin querer. Y supongo que es porque tienes que estar. Porque formaste parte de mi vida y porque me formaste a mí, contigo, de a una. La memoria es selectiva, pero, como ahora, a veces, la memoria es libre y caprichosa.

Pero tu recuerdo no es más que eso; tu recuerdo. Y nada más. Hace mucho dejaste de ser ese “algo más” que conformaban las frases cuando hablaba de ti a la gente. Yo dejé de ser “ella” para convertirme en “aquella”, “ésa” con la que estuviste, para bien o para mal.

Fuiste mi primer amor; fui tu primer amor. Y dejamos de serlo. Dejamos de serlo.
Pero en el recuerdo de las canciones, en ése tiempo imperecedero del mismo tiempo en sí, siempre seremos “aquellas” que fueron “algo más”.

Nuestra historia quedó grabada más allá de nuestros corazones, más allá de nuestras mentes, y muchísimo más allá de nuestros recuerdos. Porque no sólo recordamos cuando queremos, sino cuando la memoria deja de ser “selectiva” y se vuelve caprichosa y libre.

Libre como fuimos antes de ser una; libre como eres tú ahora; libre como soy yo aquí.

No comments: